Con las vacaciones de verano cada vez más cerca, muchos se apuran a definir sus próximos viajes. ¿Relax en un solo lugar o una buena travesía en auto? ¿O una combinación de ambas opciones?

Para quienes disfrutan de los paisajes del otro lado de la ventanilla e ir haciendo paradas para apreciar la belleza de un rincón o adentrarse en la historia de una pequeña localidad, aquí una selección de cinco rutas escénicas de la Argentina.

1. Ruta 41: escenarios naturales en Santa Cruz

Está en el noroeste de la provincia de Santa Cruz y se la llama, justamente, “Ruta Escénica”.  Tiene 185 km, va de Los Antiguos hasta la Ruta Nacional 40 -con la posibilidad de desviarse a Lago Posadas- y en el camino ofrece paisajes espectaculares. 

Atraviesa formaciones geológicas, montañas, lagos y ríos, un bosque de antiguas lengas y ñires y pasa junto al monte Zeballos (casi 2.750 metros), en su camino entre la Cordillera y la estepa.

La ruta también bordea las aguas del lago Ghio y empalma con la 40, junto al Parque Nacional Patagonia.

Imperdible: hacia el noreste, la ruta provincial 97 llega a la Cueva de las Manos, en el cañadón del río Pinturas.

Para vehículos altos, también tener en cuenta la opción de desviarse al sur, antes de llegar al lago Ghio, por un camino de tierra que empalma con la ruta provincial 39 para llegar a la localidad de Lago Posadas.

Gran postal: las aguas color azul petróleo del lago Pueyrredón, que se une en un istmo con el increíble turquesa del lago Posadas.

2. Ruta 25: postales de la estepa en Chubut

De este a oeste, la ruta 25 cruza la provincia de Chubut, une el mar con la Cordillera y pasa por ciudades y pueblos con historias de colonos galeses. Y formidables paisajes a lo largo de un camino de 534 km.

¿Qué ver?

  • En Playa Unión (Rawson) se avistan delfines patagónicos, se practica kayak y kitesurf.
  • En Trelew es imperdible el Museo Paleontológico Egidio Feruglio y el antiguo hotel Touring Club.
  • Hacia el oeste, el Valle Inferior del río Chubut propone paradas en GaimanDolavon y 28 de Julio para conocer la historia de los galeses.
  • En el paraje Las Chapas, la sugerencia es desviarse al dique Florentino Ameghino.
  • En el Área Natural Protegida b, la ruta se acomoda en una angosta franja de tierra entre el río Chubut y unos farallones de piedra. Vale la pena una parada. 
  • Luego siguen Paso de Indios y el pueblo de Tecka, donde termina la ruta 25. A 100 km por la Ruta Nacional 40 se llega a la zona de Esquel, Trevelin y el Parque Nacional Los Alerces.

3. Ruta 101: a través de la selva de Misiones

El encanto de esta ruta -considerada una ruta ecológica– radica, en parte, en que atraviesa la parte más agreste y poco conocida del Parque Nacional Iguazú, en Misiones, y pasa por dos parques provinciales.

Sus 138 km -de Puerto Iguazú (casi casi) a Bernardo de Irigoyen- resultan un gran escenario para observar flora y fauna de la región de la selva paranaense: se pueden ver ocelotes y otros gatos de selva, tapires, hurones mayores, tatetos y corzuelas.

El dato: para proteger la fauna la ruta cuenta con pasafaunas y ecoductos, es decir, puentes “verdes” que permiten el paso de los animales sin peligro de atropellamientos. 

En el camino también se pueden visitar establecimientos yerbateros,  ecolodges y reservas privadas.

4. Ruta 33: rumbo a las montañas en Salta

Son 108 km. A menos de una hora de Salta capital, en la localidad de El Carril, nace la ruta provincial 33.

Avanza y asciende las montañas y pasa por sitios impactantes. Tras pasar Chicoana, atraviesa la Quebrada del Escoipe y, entre curvas, trepa la Cuesta del Obispo.

El punto más alto del recorrido se alcanza en los 3.348 msnm de Piedra del Molino, al final de la Cuesta del Obispo. También marca el ingreso al Parque Nacional Los Cardones. Imperdible con su paisaje desértico pero colonizado por miles de cactus. Es aquí donde está la famosa recta del Tin Tin (a más de 3.000 msnm).  

La ruta 33 finaliza su recorrido en Payogasta, donde se cruza con la ruta nacional 40. A la izquierda, se rumbea al pueblo de Cachi, y hacia el norte se encuentra San Antonio de los Cobres, a donde se llega atravesando el abra del Acay, a casi 5.000 msnm.

5. Ruta 60: hacia los seismiles de Catamarca

De Tinogasta al Paso de San Francisco, son 247 km que arranca con un circuito conocido como la Ruta del Adobe. 

Tras el paso por Fiambalá -famosa por sus aguas termales entre montañas-, comienza el ascenso: la ruta 60 gira al oeste, rumbo a la Quebrada de las Angosturas, pasa por el Cañón del Indio y, ya en la zona de la Puna, estamos en la Ruta de Los Seismiles.

Es un tramo de altura de casi 200 kilómetros que llega hasta el límite con Chile -paso San Francisco-, a 4.750 msnm. En el camino hay 19 volcanes de más de seis mil metros de altura. El paisaje se completa con llamas, guanacos y vicuñas, además de aves como flamencos y gallaretas.

Entre las impresionantes moles hay que mencionar el Incahuasi (6.640 m), el Pissis (6.882 m), el Ata (6.501 msnm) y el Ojo del Salado (6.864 metros, el volcán activo más alto del mundo).

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