Una de las grandes tendencias de viajes es la de las experiencias nocturnas. Se buscan destinos para conectar con la naturaleza y perderse bajo las estrellas o la luz de la luna. Los paisajes cambian, los aromas y los sonidos se agudizan al caer el sol y se descubre un universo distinto.

La Luna llena genera gran magnetismo. ¿Imaginaste verla desde una de las maravillas del mundo, como las Cataratas del Iguazú? O tal vez te seduce la idea de remar en una noche estrellada en Córdoba, o realizar paseos en trineos tirados por perros en el Valle de Tierra Mayor en Ushuaia, para el próximo invierno.

Estas actividades fueron surgiendo de la necesidad de los turistas de vivir experiencias distintas, que priorizan la puesta en juego de todos los sentidos.

Condimentos extra son la magia, la adrenalina y el misterio. Todo se conjuga para que sean momentos únicos. ¿O acaso pensaste alguna vez en escalar el Uritorco de noche para ver el amanecer desde su cima? Una gran forma de descubrir una nueva manera de conocer el país, en atractivas versiones nocturnas.

Cataratas del Iguazú

El paseo de Luna llena es una experiencia que se realiza cinco noches al mes en el Parque Nacional Iguazú. Luego de una breve charla introductoria, se aborda el Tren Ecológico que atraviesa la selva.

“Al llegar a la última estación, Garganta del Diablo, bajamos y atravesamos prácticamente el río a través de las pasarelas. Caminamos entre los islotes que tiene el Delta con la luz del reflejo de la Luna que va acompañándonos en el agua”, comenta Rodolfo Vargas, guía nacional de turismo del Parque.

Al llegar a la Garganta al Diablo sorprende la inmensidad de la Luna sobre el salto mayor junto al estremecedor sonido del agua. Algunas veces, cuenta Rodolfo, según la intensidad de la Luna, la bruma y el nivel del agua, se puede ver el arco iris nocturno, y el agua de las cataratas se tiñe de un color plateado.

A todas estas sensaciones hay que sumar el aroma a vegetación fresca, especialmente por unas plantas nocturnas que dan flores blancas llamadas Damas de Noche. Además, según la época del año se ven los destellos de las luciérnagas entre el verde de la vegetación.

¿La postal soñada para declarar amor? Así parece. Porque de un tiempo a esta parte, comenta Rodolfo, se está poniendo de moda pedir la mano a la pareja en el balcón de la Garganta del Diablo a la luz de la Luna. “Tratamos de que la experiencia sea fantástica”, agrega.

Además de pasar por todas estas sensaciones mágicas, está la opción de una cena en el restaurante La Selva, en el centro de visitantes. Ofrece un menú variado con buffet libre: carnes, pastas y postre. Y algunas veces hay música en vivo.

Ante la pregunta de por qué no deberíamos perdernos esta experiencia, Rodolfo responde sin dudar: “Porque es uno de los espectáculos únicos del Universo. Conjuga el poder ver una de las maravillas naturales del mundo con la magia de la noche, donde se puede experimentar el máximo contacto con la naturaleza. Además, ya quedan muy pocos lugares en el mundo donde se puede disfrutar de la selva”.

Cuánto cuesta. Adultos, $ 15.000; menores (de 6 a 12 años), $ 7.500; menores de hasta 5 años, gratis. Cena en el restaurante La Selva, $ 5.600 adultos, $ 2.800 menores de 6 a 12 años, gratis para menores de 6.

Las tarifas no incluyen el traslado entre Puerto Iguazú y el Parque Nacional; se puede tomar el colectivo de la empresa Río Uruguay, que sale desde el Hito 3 Fronteras/ Terminal/ PN Iguazú, en los horarios:18.50; 19.30 y 20.20. Regreso: 22.40; 23.30y 00.30.

Próximas fechas. Del 5 al 9 de noviembre; del 4 al 8 de diciembre.

Dónde informarse. Reserva anticipada en la web iguazuargentina.com o por e-mail a reservas@iguazuargen tina.com.

Dique La Quintana

Esta aventura, llamada Black Kayak, tiene lugar en el Dique La Quintana, a 15 km de Alta Gracia, Córdoba, durante las noches de primavera y verano.

Es un lugar de la provincia muy agreste, fuera de los circuitos turísticos convencionales: no hay construcciones alrededor, no llega transporte público y tampoco hay señal de celular, explica Ricardo Gómez, guía y director de la experiencia de la empresa Abriendorutas

La cita es a las 18 en Boca de Río (dique La Quintana). Luego de una merienda campestre y un breve curso para quienes nunca subieron a un kayak, comienza la remada. Se recorren 4 km en alrededor de dos horas por el lago La Quintana, mientras va cayendo la noche.

En medio de ese escenario del lago sin ruidos ni música, con el cielo tapizado de estrellas, se invita a los aventureros a que observen la salida de la Luna desde sus kayaks, flotando como una hojita en el lago.

Tras la remada, se llega hasta el paredón del dique, donde se dejan las embarcaciones. Es el turno de una caminata de aproximadamente 40 minutos hasta la naciente del río Los Molinos. Al finalizar se llega a un campamento donde están los telescopios para iniciar otra etapa de la experiencia de astroturismo.

“Cuando hay Luna llena el protagonismo lo tiene la Luna, y la charla de astronomía versa sobre ella. La observamos con los telescopios y hablamos de las misiones espaciales”, comenta Ricardo. Esas noches no encienden las linternas porque la luz de la Luna es tan clara que se puede hacer el recorrido nocturno sin necesidad de luces artificiales.

¡Pero hay más sorpresas en las noches de Luna llena! A través de un adaptador para teléfonos celulares en uno de los telescopios, todos los participantes se pueden llevar en su celular una foto de la Luna con gran detalle como recuerdo de la experiencia. En cambio, si se trata de una noche de Luna nueva, los expedicionarios se dedican a ver galaxias, planetas o los anillos de Saturno.

Para finalizar la velada se ofrece una sabrosa cena caliente: bondiola al disco con salteado de verduras, con opciones para celíacos y vegetarianos. “Yo tengo un eslógan- dice Ricardo, autor y enamorado de esta propuesta- Preparate para emociones fuertes. Te va a quedar latiendo el corazón dos o tres días y más después de esta experiencia”.

Cuánto cuesta. $ 5.998 por persona (con embarcación, guía y refrigerio).

Cómo llegar. El punto de encuentro es el Dique La Quintana (frente a la canchita de fútbol). Saliendo de Anisacate por RP 56 hasta San José de la Quintana son aproximadamente 11 km de asfalto. Donde termina el asfalto, doblar a la izquierda por el camino que va hacia Boca de Río. Se recorren 4 km por un camino de tierra (en buen estado de conservación) hasta llegar a Dique La Quintana.

Valle de Tierra Mayor

En el centro invernal Llanos del Castor, a 23 km de Ushuaia, podés vivir Silencio Andino, una experiencia que se realiza desde mediados de junio hasta fines de septiembre o comienzos de octubre en la que a la luz de un farol, y con un guía, podés disfrutar del paisaje nevado nocturno en el entorno del Valle de Tierra Mayor.

Después de pasar un día en la nieve, cuando empieza a caer el sol se abre otro paisaje. Alrededor de las 18 pasan a buscarte por tu hotel y comienza la aventura.

El primer capítulo de esta saga consiste en una caminata con raquetas de nieve sobre un pantano de turba congelada. Una actividad divertida que dura entre 40 minutos y una hora. “Vamos a caminar con el grupo, a jugar con la nieve, hacer un muñeco, angelitos, apagar las linternas y flashear con las estrellas”, comenta Martín González Gavilán, de Llanos del Castor.

Luego sube un poco la adrenalina con un circuito en motos de nieve, donde el grupo circula dentro del bello bosque nevado a lo largo de 4 km.

Finalmente, llega uno de los momentos más esperados: el paseo en trineo tirado por perros. “Vas acostado en el trineo viendo pasar los árboles;combo completo”, dice Martín.

A esta altura, la inmensidad de la noche viste el paisaje y llega la hora de la cena con un menú que puede ser pollo al disco, estofado de cordero u opción vegetariana con postre, todo acompañado con cerveza artesanal.

“La noche tiene una conexión distinta con la montaña, con un romanticismo especial. A mí me gustan especialmente las caminatas, y en estas noches de Luna llena, justamente, el valle se ilumina”, relata Martín.

Próximas fechas. Consultar por salidas para la temporada de invierno 2023.

Cerro Uritorco

Aunque parezca increíble, en primavera y verano se puede ver el amanecer desde el Uritorco, saliendo a las 23.30 de la ciudad de Córdoba para llegar a la base del cerro a las 2.30 de la madrugada.

Luego de preparar las mochilas y equipos, los guías dan una charla técnica, y se comienza a caminar aproximadamente a las 3 de la mañana. Son entre cuatro y cinco horas de ascenso con varias paradas para descansar, comer algo y tomar agua.

“En general se camina media hora y se para cinco minutos. Vemos un árbol, la salida de la Luna, las luces de la ciudad, y continuamos”, explica el guía Matías Vivanco, de la agencia Hoy no duermo en casa.

Agrega: “Nuestra idea es que la gente pueda pasarla bien; se van manejando los esfuerzos para que la experiencia sea linda para todo el mundo”.

El encanto de la noche en el cerro consiste en agudizar los sentidos. Se proponen actividades como sentarse en algún descanso, cerrar los ojos y explorar los sonidos de la naturaleza. Lo mismo ocurre con el olfato, ya que hay muchas plantas aromáticas que van desprendiendo sus fragancias a medida que la gente pasa.

Alrededor de las 7.30 de la mañana se llega a la cima para poder ver el amanecer. Allí se toma un desayuno campestre con pan casero, dulces, mate cocido o té. “Desde la cumbre de una montaña con un paisaje muy despejado y en un lugar donde la naturaleza te invade, ver salir el sol es mágico”, relata Matías con emoción en la voz.

Después de pasar este momento encantado, ¡es hora de bajar! El descenso dura unas tres horas y media, y lo interesante de esta segunda parte de la aventura consiste en que se ven paisajes que no se habían visto antes, y la experiencia cambia.

¿Y por qué no te podés perder esta aventura? Aquí Matías remite a uno de sus eslóganes: “¿Hace cuánto que no haces algo por primera vez?

“Somos propulsores de hacer algo nuevo, que nos movilice interiormente y nos obligue a enfrentarnos con muchos temores. Y vemos que la sensación de la gente en general es de ¡Lo logré! ¡Lo pude hacer!”.

Como ellos mismos dicen: si fuiste feliz y lo disfrutaste, sin dudas el camino va por ahí.

Cuánto cuesta. $ 14.200 por persona con transporte desde Córdoba. Consultar por salidas desde el cerro.

Rosana Cirigliano.

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