El turismo de venganza en China ha acabado en confinamiento. Alrededor de 80.000 turistas han quedado atrapados en la popular ciudad turística de Sanya, el principal destino de la isla tropical de Hainan, después de que las autoridades anunciaran medidas de confinamiento para atajar un brote de COVID-19.

Precisamente, las reservas de vuelos de Shanghai a la ciudad costera de Sanya, el destino de vacaciones por excelencia en el gigante asiático y conocido como ‘el Hawái de China’, superaban en junio en un 15% las realizadas en las mismas fechas de 2019, a pesar de las restricciones a la movilidad que se mantienen en el país y que continúan frenando los viajes nacionales desde la mayoría de las regiones. No obstante, pese a huir de estos confinamientos, los viajeros al final han terminado sufriéndolos igual.

Y es que la ciudad ha registrado 827 contagios entre el 1 de agosto y la medianoche del sábado, incluidos 240 casos confirmados y 173 infecciones asintomáticas el sábado, anunciaron las autoridades sanitarias provinciales el domingo por la mañana, una cifra totalmente inasumible para el país, que se rige por la política de COVID cero.

Así las cosas, el transporte público ha sido suspendido y los movimientos de personas dentro de la ciudad fueron restringidos desde la madrugada del sábado, según anunciaron las autoridades. Los turistas varados deben permanecer siete días confinados y aportar cinco pruebas de coronavirus negativas para poder salir de la isla

El vicealcalde He Shigang explicó el viernes que alrededor de 80.000 turistas permanecían confinados en la urbe, dado que tanto a todos aquellos que se encuentran actualmente en Sanya, así como a las personas que estuvieron en la ciudad desde el 23 de julio, no se les permitió salir de la provincia de Hainan después de las 18:00 hora local del sábado.

Más del 80% de los vuelos que salían de Sanya se cancelaron el sábado, según datos de la empresa de seguimiento de vuelos Variflight. Todos los trenes que salían de Sanya fueron cancelados, informó la cadena estatal CCTV, según recoge la CNN.

Una de las playas de la isla de Hainan, China.

Compensaciones

Las autoridades de Sanya admitieron los inconvenientes para los turistas y durante una rueda de prensa se comprometieron a hacer todo lo posible para resolver los problemas que surjan, incluida la simplificación de las cancelaciones de reservas de viajes y que los hoteles ofrezcan a sus clientes una reducción del precio del 50% hasta que se levanten las restricciones.

Colas para hacerse un test.

Las restricciones llegan en pleno apogeo de la temporada turística de verano para la provincia insular, conocido también comoel Hawái de China por sus playas de arena, bosques tropicales y hoteles de alta gama.

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